10 noviembre 2010
Momentos grossos
08 septiembre 2010
La Covacha entrevista: Marcela Calderón - Ilustradora (segunda parte)
Adultos en un mundo de niños y libros
Hay muchas variables en juego. La principal, pasa por el tipo de libro: si es libro de texto o de literatura infantil. Cuando es libro de texto, en general me convocan por algún estilo preciso y me lo piden expresamente. Cuando se trabaja con libros de texto, la libertad es relativa, porque estamos –dependiendo de la materia de la que se trate, sobre todo- atados al texto y el pedido específico del autor o editor. No podés “volarte” demasiado cuando tenés que hacer una ilustración para Matemática 1, en la que los chicos están aprendiendo a sumar, aunque esa suma sea de frutas, por ejemplo. Otra variable que influye, a la hora de elegir la técnica es el soporte en el que esas ilustraciones van a salir impresas. En mi caso específico, el ejemplo más claro es La Valijita. La Valijita de Billiken, es una revista para chicos de jardín de infantes. Revista con la que los chicos interactúan, interviniéndola, dibujándola, escribiendo en ella. El papel para este caso, es poroso y mate. Las ilustraciones pintadas digitalmente, son las que se ven mejor, para que los colores no se desluzcan. Por eso, la Vali sale pintada –casi exclusivamente-, en digital.
Otro es el caso de los libros englobados en “literatura infantil”: libros de cuentos y poesías. Ahí, la libertad es otra. Generalmente, consensuado con el editor, elijo pintar con técnicas tradicionales –de “enchastre”-: tintas, acuarelas, lápices, acrílicos… Puesta a elegir.: pincel vs mouse, el pincel gana por mucho. Es lo que más me gusta. El formato, en general, viene prefijado por el editor, dependiendo de si el libro funciona dentro de una colección o no. Pero con la técnica y el soporte, en general tengo bastante libertad de elección.
Puedo hablar por mi propia experiencia. En general me ha tocado trabajar con gente muy piola –siempre hay excepciones, obvio-. Pero la gente con la que he trabajado –y trabajo- en general es gente con la que se puede charlar, opinar, consensuar. No puedo quejarme, la verdad.
No sólo “puede” si no que “debe” ir más allá del texto. Una ilustración puede ir más allá, o hasta contradecir, algo de lo que dice el texto. Y así mismo, un dibujo puede verse de otra manera, de acuerdo a las palabras que tenga asociadas. Esto permite generar historias “paralelas” a la del texto. Diferentes perspectivas dentro de la misma historia. Siempre creadoras y enriquecedoras.
Ser niño y dibujar (otra vez)
Tantos, tantos...Wolf Erlbruch, Shaun Tan, Rebecca Dautremer, Gabriel Pacheco, Niccoleta Ceccoli, Jill Barklem, Jimmy Liao, Pablo Auladell... podría seguir. La lista es larga. Los buenos y talentosos ilustradores internacionales han sido, y son cada vez más, muchísimos.
Dentro de la Argentina, admiro a muchos colegas –algunos reconocidos, otros en crecimiento vertiginoso- y maestros. Pero sin lugar a dudas, mis influencias directas son Claudia Legnazzi y Oscar Rojas: MAESTROS.
Esta pregunta me dejó pensando…. No es fácil responderla, aunque creo que lo mejor que me podría pasar como ilustradora, es que un niño diga que mis dibujos son como los de un niño. Admiro profundamente la libertad, espontaneidad y frescura con las que dibujan los chicos. Cosas que perdemos cuando –a medida que crecemos- nos enseñan que las palabras reemplazan a las imágenes. Perdemos tanto en ese “crecimiento”, que la mayoría de los adultos, terminan creyendo que no saben dibujar. Sí, seguramente, eso sería lo que me gustaría que un niño diga de mis dibujos.
Todos los que nombré más arriba, son ejemplos perfectos de literatura infantil con gran calidad artística. Y hay muchos más…. Cuando te adentrás a “investigar” qué hay a nivel mundial en literatura infantil, descubrís un mundo muy vasto. Mundo que, por suerte, está teniendo un espacio cada vez más importante dentro de lo editorial en la Argentina.
A Marcela Calderón, sin lugar a dudas.
Y a cualquiera –sea reconocido o no- que logre provocarme ESAS imágenes, apenas tomo contacto con el texto.
Las cuatro covacheras queremos agradecerle a Marcela Calderón por su amabilidad al responder esta entrevista y facilitarnos las fotos. Los invitamos a pasar por su blog y seguir disfrutando de sus ilustraciones.
06 septiembre 2010
La Covacha entrevista: Marcela Calderón - Ilustradora (primera parte)
El miércoles 08 de septiembre podrán leer la segunda parte de la entrevista a Marcela Calderón. Si quieren ver más ilustraciones suyas pueden pasar por su blog.
11 agosto 2010
La supervivencia del más apto
25 mayo 2010
La identidad
Sin embargo, Buenos Aires tiene ese no se qué que hoy, particularmente, extraño. En dos años y medio, nunca tuve la necesidad de estar allá. Sí, claro, la familia, los amigos… todo se extraña, pero la ciudad, en mi caso, no.
Por suerte Córdoba, sin llegar a ser el loquero que sigue siendo Capital Federal, tiene también su pequeño desastre microcentrico(?). Hasta ahora, me había funcionado ir cada tanto a esa zona si extrañaba el quilombo. Pero hoy, particularmente hoy, me hubiera gustado estar allá. Ver los festejos, pasear por la 9 de Julio, ir al Teatro Colón.
Pensar que pasaba todos los días religiosamente con el 115 por la puerta eh, pero jamás se me ocurrió visitarlo.
¿Qué tendremos los Porteños que, a pesar de tener a nuestro alcance lugares maravillosos, con el correr de la vida vamos perdiéndole el sentido a las calles, a los lugares, a los paisajes?
Yo, desde acá y Cordoberisada (?) les deseo a todos un Feliz Bicentenario. Y sigan caminando, pero no corran. A veces es bueno parar y reconocerse. Oh, la identidad.
19 mayo 2010
La palabra florida
20 abril 2010
El triunfo del silencio
13 abril 2010
La épica lucha entre el bien y el mal
22 marzo 2010
La escoba y el caballo
Creo que el principio de Alicia nos lo contó una tarde de verano en la que el sol quemaba tanto que tuvimos que poner pie en tierra en medio de los prados del camino de vuelta, abandonando la barca para refugiarnos en el único trozo de sombra que pudimos descubrir, el cual se encontraba bajo una hacina de heno recién cortado. Fue allí que llegó de las tres (hermanas Lidell) la habitual petición: "Cuéntenos una historia", y así empezó el cuento deliciosamente inmortal".
16 marzo 2010
Cuando el sinsentido adquiere sentido
Jerigóndor
Cocillaba el día y las tovas agilimosasgiroscopaban y barrenaban en el larde.Todos debirables estaban los burgovos,y silbramaban las alecas rastas.
¡Cuíudate, hijo mío, del Jerigóndor,que sus dientes muerden y sus garras agarran!¡Cuídate del pájaro Jubjub, y huyedel frumioso zumbabadanas!
Echó mano a su espada vorpal;buscó largo tiempo el manxomo enemigo,descansó junto al árbol Tumtum,y permaneció tiempo y tiempo meditando.
Y, estando sumido en irribumdos pensamientos,surgió, con ojos de fuego,bafeando, el Jerigóndor del túlgido bosque,que burbulló al llegar.
¡Zis, zas! ¡Zis, zas! ¡Una y otra veztajó y hendió la hoja vorpal!Cayó sin vida, y con su cabezaemprendió galofante su regreso.
¿Has matado al Jerigóndor?Ven a mis brazos, sonrillante chiquillo.¡Ah, fazoso día! ¡Cálos! ¡Calay!,mientras él resorreía de gozo.
Cocillaba el día, las tovas agilimosasgiroscopaban y barrenaban en el larde.Todos debirables estaban los burgovos,y silbramaban las alecas rastas.
El sentido que adquirió el sinsentido de estas estrofas llegó a ser muy popular y no sólo en la cultura inglesa, ya que fue traducido en muchísimas lenguas y hasta en idioma Klingon [sí, sí, los de Star Trek]. El poema fue y es fuente de inspiración para distintas obras artísticas, y sin ir más lejos, es la línea central del argumento de la actual versión de Alice in Wonderland, de Tim Burton .
17 enero 2010
La Covacha recomienda: Juan José Saer
"Otros, ellos, antes, podían. Mojaban, despacio, en la cocina, en el atardecer, en invierno, la galletita, sopando, y subían después la mano, de un solo movimiento, a la boca, mordían y dejaban, durante el movimiento, la pasta azucarada sobre la punta de la lengua…”
"La mayor", Juan José Saer
El primer encuentro que tuve con Juan José Saer fue en la Facultad, específicamente en el CBC en la materia Semiología, y claro, no podría ser en otra. Su uso de las palabras, de los signos de puntuación y de los significados es verdaderamente asombroso [Se ve que me influyo de algún modo porque años después me dijeron que le pongo comas a todo y en cualquier circunstancia].
Me llamó la atención esa particular e inconfundible forma de decir. ‘La mayor’ fue el primer libro que leí, -de ahí el extracto-, y después de ese vinieron muchos más: La imborrable, Nadie Nada Nunca, El limonero Real, etc.
Su narrativa refleja su infancia, su ciudad de origen, y su país, sin embargo, vivió los últimos 37 años en París dando clases en la Universidad de Rennes. No obstante, no perdió jamás el perfecto manejo de su lengua natal, y tampoco olvidó su origen Santafesino, por el contrario, quedó siempre plasmado en su Obra.
Muchos dicen que es uno de los mejores escritores de la Literatura actual Argentina, pero muchos más coinciden en que Juan José Saer es uno de los mejores escritores, no solo de nuestro País sino, del mundo. Al igual que Cortazar tiene un estilo único pero, a diferencia de él, tardó años en ser reconocido.
Por mi parte les recomiendo que comiencen por La mayor, y que se deleiten con sus relatos. Seguramente, si les gusta, van a ir solos a leer el resto de sus obras.
“El mundo es difícil de percibir. La percepción es difícil de comunicar. Lo subjetivo es inverificable. La descripción es imposible. Experiencia y memoria son inseparables. Escribir es sondear y reunir briznas o astillas de experiencia y memoria para armar una imagen determinada, del mismo modo que con pedacitos de hilos de diferentes colores, combinados con paciencia, se puede bordar un dibujo sobre una tela blanca" Juan José Saer.
16 diciembre 2009
La Covacha recomienda: Jane Austen
Famosa por el tono irónico del que nunca se desprende, la escritura de Jane Austen es tan preciosa como afilada, tan femenina como severa, tan delicada como devastadora. Sus historias transcurren en pequeños universos, llenos de violencias cotidianas, mezquindades de medio pelo y pequeños actos de violencia hechos con miradas y palabras.
"Es una mujer melosa, la clase de mujer que se me ocurre que está decidida a no encontrarse bien nunca, de esas a las que sus espasmos y su nerviosismo, y las consecuencias que le traen, les gustan más que cualquier otra cosa".
Recomendada queda, entonces, Jane Austen. Si quieren empezar por alguna de sus novelas, empiecen, obviamente por Orgullo y Prejuicio y luego sigan por Persuasión. El camino ya estará hecho y no podrán detenerse hasta leerlas todas.
09 noviembre 2009
El dúo dinámico
Una colaboración que disfruto y que no deja de sorprenderme es la del dúo dinámico, casi inseparable, del brillante y excéntrico director, productor y escritor Tim Burton y el ahora compositor de culto, Danny Elfman. Danny Elfman, conocido también por crear el famoso tema de la serie televisiva The Simpsons, ha compuesto los Scores de casi todas las películas de Tim Burton, excepto los de Ed Wood [de Howard Shore, el mismo que musicalizó la saga completa de Lord of The Ring] y de Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street [de Stephen Sondheim, autor original del musical de Broadway], con quien debutó en 1985 en la comedia Pee Wee's Big Aventure [a.k.a. La gran aventura de Pee Wee] y colaborando con él hasta la fecha, además de encarar otros proyectos [por nombrar algunos, la saga completa de Spider-man, Hulk, Chicago, Red Dragon].
Danny Elfman se ha acomodado con gran naturalidad y originalidad a los distintos géneros cinematográficos, y ha captado la ironía de Burton tanto en sus films oscuros y góticos [Sleepy Hollow a.k.a. La leyenda del jinete sin cabeza(*)] como en sus comedias de humor negro [Beetle Juice, Mars Attacks!], en su historias más emotivas [Edward Scissorhands, a.k.a. El joven manos de tijera, Big Fish a.k.a. El Gran Pez], en su adaptación de comics [Batman, Batman Returns], en sus películas de ciencia ficción [Planet of the Apes a.k.a. El planeta de los simios] y magistralmente en los musicales como Corpse Bride [a.k.a El cadáver de la novia] y The Nightmare Before Christmas [a.k.a. El extraño mundo de Jack(*)] y es justamente en estás dos últimas que me resulta imposible concebirlas sin la colaboración de ambos, ya que como dice el saber popular [?], juntos son dinamita [ok, se me cayó el dni con esta frase].
No veo la colaboración como una asistencia de uno hacia otro, sino como una obra en conjunto. La colaboración pasa a ser "entre sí" para llegar a un producto final que nos maraville. Quizás para muchas cosas de nuestras vidas sacamos lo mejor de cada uno cuando estamos con espíritus afines que haciéndolo en soledad, cuando encontramos alguien que alimente nuestra creatividad para que sea más fructífera.
(*) ¿Les molestan, tanto como a mi, las traducciones de los títulos que no tienen nada que ver con el original? ¿Eh?







